Análisis de la situación migratoria

Por Sylvia Koniecki (Presidenta de Granada Acoge)
Estas son las notas de una charla impartida en el RETIRO MENSUAL SOBRE ESPIRITUALIDAD Y JUSTICIA
Sábado 6 de Octubre 2018.
Migraciones y Espiritualidad

Es difícil el análisis de esta situación: es una realidad que alberga muchas otras realidades, por eso las ha situado dentro de un marco ético. El hilo conductor sería el principio ético de la igualdad.
La tesis: “las consecuencias de nuestras políticas migratorias sólo son soportables porque no vemos a la otra persona como un igual”.
Rasgos de nuestras políticas de inmigración: no respetan este principio de igualdad, pues no consideran a los migrantes como ciudadanos de pleno derecho.
Europa se considera a sí misma como “más adelantada que otros”, y no ve a los que vienen a ella como iguales.
Nuestra política de inmigración es anómala, ya que se legisla como si estuviéramos en permanente situación de emergencia, como si los inmigrantes estuvieran aquí “de paso”. No se les concibe como vecinos o parte del tejido social.

Categorización de las personas

Se concibe a los inmigrantes según categorías: si son comunitarios o no, si son hispanoparlantes o no, si son ricos o pobres, si vienen huyendo del hambre, persecución o conflicto político…
Y no sólo la percepción de las personas es distinta, sino que la legislación es diferente para cada uno de estos grupos.
Cada categoría tiene sus dificultades, acordes a su origen y circunstancias socioeconómicas, y esto les acompañará a lo largo de toda su vida, de su proceso. La persona migrante lo sabe desde que emprende su proyecto migratorio.

La persona migrante como mano de obra

En nuestra Ley de Extranjería las personas migrantes están sujetas a un contrato de trabajo: son mano de obra y no ciudadanos de pleno derecho. Si hay crisis, la gente del país se pregunta “por qué estos siguen aquí”, no los ven como vecinos.
“Queríamos mano de obra y llegaron personas”

Dificultades para entrar /permanecer legalmente en el país

  • Las personas extracomunitarias que entran legalmente, en general, lo hacen como turistas. A los tres meses ya pasan a estar indocumentadas. Así permanecen 3 años hasta poder regularizar su situación, cosa que está sujeta a un contrato de trabajo por 1 año. Pasado este tiempo, han de presentar de nuevo toda la documentación, incluido el contrato. Durante la crisis económica, muchos perdieron su puesto de trabajo y volvieron a quedarse indocumentados.
  • Las personas que entran clandestinamente (porque no existen vías legales) también han de esperar 3 años para poder adquirir su documentación. Pueden recibir asistencia sanitaria y los niños tienen derecho a la educación.

Vulneración de derechos de las personas que tienen que entrar clandestinamente

  • Países de origen: se sufre por los regímenes corruptos, o la expoliación de recursos por terceros países, violación de derechos humanos. Se habla mucho de atajar la situación en origen, de que hay que dar la caña y no el pescado: ¡llevan toda la vida pescando….pero hemos vaciado su mar!
  • Países en tránsito: en el recorrido migratorio sufren vejaciones y violación de sus derechos.
    • Externalización de fronteras: Europa está bajando cada vez más la frontera hacia el sur, delegando en países que no respetan los DDHH. Marruecos: la ayuda de Europa al desarrollo de África (“Plan África”) ha exigido que los países colaboren impidiendo el avance de los flujos migratorios. “Tratado de la vergüenza” de Europa con Turquía.
    • Casos más dramáticos: abandono de personas en el desierto entre Marruecos y Argelia (los llevaron esposados en un autobús y abandonados a su suerte). Mercado de esclavos en Libia (subsaharianos principalmente), al más puro estilo medieval.
  • En la frontera: securitización del control migratorio, con violencia, devoluciones en caliente, deficiencias en la acogida (Italia cierra su frontera a los barcos).
    • Violencia: Tarajal: ahogamiento de 13 personas que trataban de entrar a nado en Ceuta y la policía española los rechazó con pelotas de goma.
    • Deficiencias en la acogida: bridas en las manos a menores, incluso, falta de información, no detección de personas especialmente vulnerables (situaciones como la solicitud de asilo, trata, menores…).
    • Devoluciones en caliente, autorizadas a raíz de la “Ley Mordaza”. Hasta el nuevo gobierno socialista ha desempolvado un antiguo convenio con Marruecos que autorizaba a devolverlos en 10 días. Se ha considerado como una penalización ante la supuesta agresión con cal viva a guardias civiles en la entrada de Melilla.
  • Durante todo el trayecto: están expuestos a distintas formas de abuso; pueden ser víctimas de mafias (vías de entrada clandestinas), de la trata, incluso desaparecer sin consecuencias (muchos menores, aumento del tráfico de órganos…).

  • En territorio español: se criminaliza y persigue a las personas indocumentadas.
    • Se hacen redadas racistas y se fletan aviones para deportarlos (se identifican por perfil étnico).
    • CIEs: allí detienen a gente por el solo hecho de estar indocumentadas. Son peores que cárceles, ya que no pueden ser fiscalizadas, no dejan entrar a las ONGs, etc.
    • Expulsiones masivas: se devuelven a sus países de origen excepto a los demandantes de asilo. Las consecuencias son terribles: es el fracaso del proyecto del migrante, que deseaba poder ayudar a su familia; no puede muchas veces volver a su hogar por falta de aceptación social. Índice de suicidios cada vez más elevado.

Deshumanización: criminalización y victimización

Criminalización: sólo deshumanizando al otro se puede soportar esta realidad, considerándolo como una amenaza para el estado de bienestar. En Europa va calando el discurso xenófobo y el supuesto peligro para nuestra seguridad.

Victimización: podemos estar cegados con la situación tan horrible que atraviesan los migrantes y reducirlos a meras víctimas, sin considerarlas capaces de salir adelante sin nuestra ayuda.

En ambos casos los estamos viendo sólo como migrantes, categorizándolos según su proceso migratorio, y no como parte de nuestro tejido social.

Importancia de una mirada desde la igualdad

  • Para una reivindicación de políticas migratorias respetuosas con los Derechos Humanos y así poder forzar cambios legislativos, políticos, etc.
  • Para una acogida digna, acorde con el Derecho Internacional y que no sólo ofrezca ayuda humanitaria sino posibilidades a las personas para elegir su proceso migratorio.
  • Para construir una sociedad intercultural donde las personas migrantes formen parte del tejido social y sean un impulso para el cambio y enriquecimiento social.

Historias de personas que se esconden detrás de estas realidades

  • Samba Martine, que vino con su hija Binjou y falleció en el CIE de Aluche con terribles dolores. Nadie le ayudó.
  • Rosanna, cuidando a un mayor, proyectando en él todo el cariño que no le puede dar a su padre, también enfermo, allá en su Argentina natal.
  • Amadou, que con coraje arriesgó su vida lanzándose al mar, como tantos otros.
  • Demetria, que dejó a su hija de 2 años en Cochabamba al cargo de la abuela. La pudo ver después cuando tenía 9 años, y logró traerla ya adolescente. Pero madre e hija no se entienden porque no se conocen.
  • Mohamed, nombre inventado para preservar su privacidad. Siendo menor no ha sido reconocido como tal. Para sobrevivir ejerce la prostitución.

Poema: Masa (de César Vallejo)

Al fin de la batalla,
Y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
Y le dijo: “¡No te mueras, te amo tanto!”
Pero el cadáver ¡ay!, siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
“¡No nos dejes!¡valor!¡vuelve a la vida!”
Pero el cadáver ¡ay!, siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
Clamando “¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
Con un ruego común: “¡quédate hermano!”
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces todos los hombres de la tierra
Le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
Incorporóse lentamente,
Abrazó al primer hombre; echóse a andar…

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